En estos días vino a verme una señora y me compartía que, desde hace años, tiene enfermedades extrañas. Los médicos que la han examinado han sido muchos y no le han podido detectar el origen de sus males. Como dato curioso a la señora le salió un pelo en la planta del pie. La piel más gruesa de nuestro cuerpo está en la planta de los pies y es imposible que ahí salgan cabellos. Los médicos le dijeron que solamente con cirugía le podían extirpar el extraño cuerpo. Una amiga piadosa de la señora la invitó a rezar el rosario y ponerse agua bendita en la planta del pie donde estaba el cabello. Lo que los médicos no pudieron hacer lo hizo el agua santa: al poco tiempo el pelo salió solo, como si desde dentro hubiera resbalado. Medía alrededor de 10 centímetros. 

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