Estimado Eliezer. He buscado en tu blog por todas partes pero no consigo como dejar comentarios ni ponerme en contacto contigo. Ni siquiera sé si ese es realmente tu nombre. Pero te envío esta respuesta (de manera pública, aunque quería hacerlo en privado) a tu análisis del libro Y sobre esta Piedra…

Para ponernos en contacto puedes escribirme (si llegas a leer este mensaje) a contacto@apologeticus.tk o al Facebook www.facebook.com/Apologeticus

Gracias y Dios te siga bendiciendo en abundancia.

J.R. Getsemaní F. R.


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24 de Jun. de 16
Cd. Juárez, Chih. México

Señor Eliezer
(nombre que aparece en el blog “Oye Testigo de Jehová”).
Autor de verdadpalabra.blogspot.com

Estimado en Cristo:

Antes que nada quisiera enviarte un afectuoso saludo y un abrazo en el amor de Cristo, el Señor.

El motivo de estas líneas es, por una parte, agradecerte el tiempo que has invertido en analizar mis planteamientos; y, por otra, ofrecerte una respuesta (aunque no teológica, sí personal).

Te cuento que hace algunos años (desde 2005) experimenté en mi vida el amor de Dios en forma de un rescate inaudito y un sentido a mi vida. Vi mis manos sucias, manchadas… me vi en pecado. Pero, más que eso, experimenté el amor de Dios limpiándome con la sangre de Jesucristo derramada en la Cruz. No digo que literalmente lo vi, me refiero a que así lo sentí. Y después de eso comenzó mi sed por conocerlo, conocer al Dios que me ama, y tratar de corresponderle a su gran amor, con lo único que tengo: mi vida.

Mil, dos mil o más veces le he fallado. Pero también mil, dos mil o más veces me he levantado con el corazón arrepentido y ratificando mi entrega y mi vida a Él.

Con todo lo anterior, sólo quiero expresar que no soy más que un simple pecador arrepentido, y perdonado por Dios a través de Cristo. Sólo deseo conocerlo, amarlo y servirlo, en esta vida, y en la otra. Nada más.

Es por eso que me atreví a escribir lo que escribí, siempre en oración y pidiendo la asistencia del Espíritu Santo. Sin embargo, no soy infalible, y nadie lo es sino por inspiración divina, ya que siempre estaremos inclinados a una cierta opinión personal, por más que arguyamos usar sólo la Biblia.

De tal manera que, como he dicho, agradezco de corazón que te hayas tomado el tiempo de analizar las tesis que he presentado, ya que esas respuestas suscitan en mí una mayor necesidad de profundizar en la Palabra de Dios para conocerlo, y conociendo, amarlo con todas mis fuerzas, y con toda mi alma, y con todo mi corazón.

Respecto al cambio de nombre

Estimado hermano, tal vez estamos aquí ante algo diferente de un cambio de nombre. Estamos, como tú lo presentas, ante un sobre-nombre. Es decir, un nombre que está por encima del suyo, sin dejar de llamarse Simón. Aquél que antes era Simón, ahora es Simón Cefás, ya que explícitamente la Biblia nunca dice que “dejó de llamarse Simón” sino que Jesús le puso (asignó, llamó) también Cefás. Por lo tanto, Jesús le asigna un nombre nuevo porque tendrá una misión nueva. Sin dejar de ser Simón, será Cefás.

Pero es necesario precisar que el hecho de que el “cambio de nombre” de Jesús a Pedro no sea un dejar de ser Simón para ser Cefás, sino un ser Simón Cefás, no quita que la intención de Jesús al hacer esto sea llamarlo a una vocación, a una misión. Es decir, el hecho de que Jesús no haya quitado el nombre anterior, no hace concluir de ninguna manera que no haya una intención en el nuevo nombre de Cefás.

Y lo que puedes leer tú en la Biblia es que el nuevo nombre (sobre – nombre) está teñido por una intención clara en los textos evangélicos: hacer de Simón hijo de Jonás, una Roca, a manera de Jesús, quien es la Roca de la Salvación. Es decir, que este nombre, que por derecho le corresponde a Jesús, él mismo lo delega y lo confiere a su discípulo Simón Cefás.

Si bien es cierto que a Pedro no se le menciona nunca que “dejará de ser llamado Simón”, esto tiene cabal sentido cuando Simón lo confiese como Mesías e Hijo de Dios. De tal forma que Jesús nos revela su intención de poner un sobrenombre a Pedro cuando hace la pregunta: ¿Quién dicen ustedes que soy yo? Porque es ahí justamente cuando Jesús le dice a Simón: “Tú eres Simón hijo de Juan”, tal como Simón ha declarado: “Tú eres Cristo, Hijo de Dios”.

De tal manera que, por las intenciones de Jesús para la misión y vocación de Pedro, era necesario que no dejase de llamarse Simón. Pero como puedes observar, esto no quita en nada que la intención exista y la ejecución de los planes de Jesús para Simón, también.

Respecto a los otros casos de sobrenombres, lo interesante sería estudiar cuáles sobrenombres fueron puestos por Jesús y con qué intención.

Por lo tanto, hermano, creo que el problema es que te has detenido en el hecho de que no hubo una erradicación del nombre original como en los casos del A.T., pero no te debes quedar ahí, sino asumir entonces que, si hubo un sobrenombre intencional de Jesús a Simón, entonces por qué y para qué fue.

Porque, si Jesús lo siguió llamando Simón, es por algo. Porque él quería hacer énfasis en que iba a ser transformado por su declaración de fe. Al menos, eso es lo que se puede leer en la Biblia. Pero quitarle toda la intensidad de las palabras e intenciones de Jesús con el sobre nombre a Pedro, por el hecho de que no hubo un “cambio”, es reducir el poder de las Escrituras. Porque si bien, el cambio no fue de un nombre por otro, sí fue de una vocación por otra, de pescador de peces a pescador de hombres, de negador de Cristo a Pastor universal de las ovejas.

Y tal vez no dejó de llamarse Simón, pero sí pasó a llamarse Simón Cefás. En ese sentido, hubo un cambio. Simón, es diferente de Simón Cefás. Pescador es diferente de Pescador de Hombres. Triple negador de Cristo es diferente de Triple Confesión de Pastor. Simón el que no conoce a Cristo, es diferente del Simón Cefás que tres veces responde que ama a Cristo.

Me has escrito:

Antes que todo tenemos que aclarar que el uso de fuentes, en especial de eruditos en idiomas bíblicos, es muy necesario en el estudio de la Biblia. Nosotros los utilizamos hasta la saciedad, PERO, no estamos obligados a estar de acuerdo con todo lo que ellos dicen especialmente cuando confrontamos sus definiciones con lo que dice la Biblia.

Sin embargo, hermano, lo que dice la Biblia en su idioma original no se puede cambiar por lo que nosotros creamos (interpretemos) que dice la Biblia en otros pasajes. Por eso existe la ciencia, para apoyarnos en ella para descubrir nosotros el mensaje de Dios, y no inventarnos un mensaje diferente.

Has citado:

Juan 1:42  Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir,

Pedro).

Y ahora el detalle: Petros- Pedro EN LA BIBLIA aparece alrededor de ciento ochenta y siete veces y en TODOS sin exceptuar ninguno se utiliza UNICAMENTE como nombre propio. Uno buscará en vano por todo el NT para ver donde el nombre Pedro significa piedra o roca.

Pero, hermano, por favor seamos objetivos, y no reduccionistas de la Palabra de Dios. Cuando el escritor griego del Evangelio de Juan colocó Petros, era para aclarar que con Cefás se refería al apóstol Pedro (ya cambiado al masculino).

¿Te das cuenta de que sólo se menciona Petros como nombre propio porque aún no existía el nombre griego Petros? Cuando se tiene que aclarar que Cefás es Pedro, es porque se está escribiendo en griego. No se está hablando de un diccionario para definir Roca. Se está hablando de una persona. Y en masculino.

En fin, sé que has abordado más textos bíblicos, pero consideré importante responderte a este punto en especial, para que juntos sigamos profundizando en la Palabra de Dios y que el Señor Jesús nos siga transformando y santificando por medio de su Palabra, para llegar al conocimiento del Padre con el poder del Espíritu Santo, amén.

 

Con amor y respeto,

Ing. J. R. Getsemaní Fernández Rangel

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Autor de ww2.jesusmaestro.tk