Pregunta: ¿Es cierto que si honramos a nuestros padres nos irá bien en el matrimonio y Dios protegerá nuestra economía?

Padre Hayen: El cuarto mandamiento, ‘Honra a tu padre y a tu madre’ tiene más importancia de lo que nos imaginamos. En el mundo judío antiguo, el asistir a los padres en sus necesidades traía la bendición de Dios, la expiación de muchos pecados y una larga vida. Además traía la buena fama de los hijos que hablaban bien de sus padres. (Por ‘larga vida’ entendemos, no la duración de la vida en arco del tiempo, sino la vida virtuosa y rica en caridad).

La palabra ‘patrimonio’ significa la hacienda heredada de los antepasados, sobre todo la ‘herencia del padre’. No nos extrañe que una persona que tiene una relación fracturada con su padre no pueda progresar económicamente. Nada le sale, en todo fracasa. En muchos casos la raíz de este mal está en una mala relación con el padre que debe sanar. ‘Matrimonio’ significa la defensa de la madre. Por eso a quienes cuidan de su madre, gozan de un buen matrimonio, por lo general. Y quienes descuidan a sus madres, acaba yéndoles mal en sus propias familias, por lo general.

Si yo fuera soltero y tuviera que escoger una chica para iniciar una relación amorosa, jamás escogería a una mujer que me hablara mal de su madre, ni de su padre. Si entre la chica con la que salgo y sus padres hubiera una relación dañada, seguramente tendría yo muchos problemas en mi matrimonio. Con nuestros padres, “es de bien nacidos ser agradecidos”.

Ver en el Blog del Padre Hayen