Pregunta: Padre Eduardo, hace aproximadamente unos cuatro meses empecé a tener problemas con mi prometido. Él cambió mucho de la noche a la mañana, se hizo violento y aislado de los demás. No podía dormir y su mirada se hizo temerosa. Fuimos con unos videntes que nos dijeron que le habían hecho magia negra. Mi suegra y yo visitamos varios brujos, y uno de ellos le hizo unas limpias. Mi novio volvió a ser el mismo de antes, pero yo empecé a tener problemas para conciliar el sueño, estaba irritable con todos, me sentía inquieta. Fueron empeorando las cosas al grado de que me perdía, salía de mi trabajo sin saber dónde estaba. Empezaron a aparecer cortadas en mis brazos y agredía a mi prometido. Me acerqué a la Iglesia, trato de ir a misa todos los días y me confieso. Sin embargo siguen sucediendo cosas inexplicables, como son los ataques de furia contra mi novio, yo que nunca he sido violenta. Temo por mi vida y por lastimar a quienes me rodean. Saludos, padre.

Padre Hayen: en primer lugar no debemos creer todo lo que los brujos y videntes dicen. Ellos, al practicar la magia y la adivinación están, en menor o mayor medida, aliados con el diablo, quien es padre de la mentira. No habrá brujo al que visites y te diga que lo que necesitas es confesarte o rezar el rosario. Todos te dirán que te hicieron un ‘trabajo’, un hechizo y que ellos te ayudarán, claro, si les sueltas dinero. Así que no te dejes engañar por embaucadores ni vuelvas a visitarlos. Si tu novio volvió a ser el mismo de antes después de las limpias, no creas que el efecto durará mucho tiempo. El diablo puede hacer milagros, y después pasa la factura.

Si eres católica debes confiar sólo en Dios y en su Iglesia, y encontrar a un sacerdote que te atienda. A los endemoniados se les libera con el poder de Dios, nunca con el poder de belzebú. Debo decírtelo: lo que hiciste es un pecado grave de desconfianza en Dios, abriendo tu corazón a fuerzas ocultas y extrañas. Recuerda, sin embargo, que la misericordia de Dios es muy grande, y que te espera para darte el perdón, si es que no has confesado ese pecado.

Sin duda, el cambio de tu novio y el tuyo son raros. Habrá que preguntarte más cosas, como si pudiera haber alguien que por venganza o enemistad, pudiera haberles hecho un maleficio. O si aparecieron objetos extraños en su casa como animales muertos, polvos o huevos rotos en la puerta de la casa. Habrá que saber qué tipos de traumas han tenido en sus vidas, para indagar si se trata, más bien, de cuestiones psicológicas y no tanto del Maligno. Pero bueno, eso lo podemos conversar en una entrevista cara a cara.

Me agrada mucho que te estés acercando a la Iglesia. Lo mismo tendría que hacer tu novio para iniciar un proceso de curación-liberación. Tendrían los dos que renunciar a Satanás y a sus obras supersticiosas, lo que incluye el rechazo absoluto a curanderos y brujos. Solamente aceptando a Jesús como el único Señor y Salvador de sus vidas, sólo con una vida de oración y de frecuencia a los sacramentos, podría Dios liberarlos de eventuales espíritus malignos. Pero eso lo discutiremos personalmente, ¿qué te parece? Mientras tanto, siéntanse inmensamente amados por Jesús y confíen en que Él les devolverá su plena salud de la mente, el cuerpo y del espíritu. Les mando una bendición.

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